Resumen:
Introducción: Los enterobacterales productores de carbapenemasas (EPC) representan un desafío creciente para los programas de control de infecciones. Las recomendaciones sobre duración y criterios de aislamiento varían entre guías y regiones. Este estudio buscó describir las prácticas de aislamiento en instituciones de salud de Argentina.
Materiales y métodos: Estudio observacional, descriptivo y transversal basado en una encuesta autoadministrada, difundida por sociedades científicas nacionales entre marzo y abril de 2025. Se incluyeron instituciones públicas y privadas con programas de control de infecciones activos.
Resultados: Se analizaron 190 encuestas válidas de 22 jurisdicciones. La mediana de camas fue 128 (IIQ 80-200). El 96.3% contaba con equipos de control de infecciones y el 95.3% realizaba vigilancia activa, principalmente en unidades críticas. El 81.6% de los hospitales reportó aplicar aislamiento individual como estrategia, aunque solo el 48.9% disponía de habitaciones individuales en todo momento. Asimismo, el 61.1% aplicaba cohorte de pacientes y el 13.7% cohorte de personal. La adherencia a la higiene de manos estuvo entre el 50 y 80%, ninguna institución superó el 90%. Un 28.4% informó criterios para suspender aislamiento, con marcada heterogeneidad entre centros. El sector privado mostró mayor disponibilidad de recursos, vigilancia en salas generales y normas escritas respecto del sector público.
Conclusión: Las instituciones argentinas implementan medidas de aislamiento para EPC, aunque con variabilidad en recursos, adherencia y criterios de finalización. Se evidencian brechas entre políticas escritas y su aplicación efectiva, destacando la necesidad de protocolos nacionales estandarizados, adaptados a la realidad de cada Institución.